Los alcaldes de la Región de Murcia temen que sus moradores no puedan darse el primer baño de la temporada estival. Se tiene previsto para el venidero lunes que se reabran las playas a los bañistas, sin embargo, no están claro los costes para adecuarlas para que sigan siendo espacios de esparcimiento, después de la pandemia del Covid-19. Por esta razón, los alcaldes de la Región se reunieron con el presidente regional, Fernando López Miras, vía telemática, a quien solicitaron recursos para lograr reabrir las playas en un escenario completamente distinto. Ante la petición, el mandatario regional los emplazó a un nuevo encuentro para el venidero viernes, aunque advirtió que actualmente no hay recursos. En Cartagena, el Ayuntamiento requiere de un protocolo de actuación para saber qué hacer en caso de aglomeraciones. Fuentes municipales pidieron que se concreten unas normas por parte del Gobierno de Pedro Sánchez y valorar con concreción cuánto cuesta cumplirlas. El mayor temor es que durante el primer fin de semana con las playas abiertas exista cierto descontrol, ya que, por esas fechas, los servicios de socorrismo no estarán aún en funcionamiento. Mientras que en Águilas y Mazarrón consideran que habría que esperar a la Fase 3 debido a la falta de información y de un protocolo de actuación. La alcaldesa de Águilas, Mari Carmen Moreno, criticó la falta de ayudas por parte de la Comunidad para garantizar la seguridad en las playas. “Si pasamos a la Fase 2, abriremos las zonas de baño apelando a la responsabilidad ciudadana” Recalcó que no pueden poner parcelas en la arena ni aumentar los efectivos para que controlen el distanciamiento entre los bañistas. “Los pueblos costeros tenemos que buscarnos la vida”, lamentó.

Frenar el cambio de fase

Moreno dijo que la Comunidad recibirá mañana un documento del Instituto de Calidad Turística, “aunque vamos a pasar a la Fase 2 con toda seguridad, porque todos los informes epidemiológicos son favorables. Yo prefiero que esa apertura sea en la Fase 3, aunque reconozco que sería alargar la agonía, ya que vamos a seguir teniendo los mismos medios”. Sin embargo le dijo al resto de los alcaldes de la Región, “Los ayuntamientos no podemos más; estamos saturados. Si hay un rebrote, cerraremos las playas”. Su par en Mazarrón, el también socialista Gaspar Miras, puntualizó que “en nuestro municipio no estamos preparados para abrir las playas, porque conllevaría el control de los accesos, del aforo y del distanciamiento y la limpieza de los baños cada dos horas”. Ante esto, desconocen cómo lo podrían hacer en el caso de que finalmente se abran las zonas de baño. Ahora mismo está todo en el aire. El mandatario es partidario de que las playas reciban a los turistas en la fase 3, “no antes”. El regidor mazarronero señaló que “el personal es insuficiente para acometer todas esas medidas de seguridad. Creo que la Comunidad debería pensar en ese rebrote tan temido. Necesitamos más vigilantes y personal que controle la situación en las playas” La misma queja manifestó el alcalde de Los Alcázares, Mario Pérez Cervera, quien cree que si se permite que vengan familias de Murcia al Mar Menor, “qué menos que garantizarles los servicios”. Lo peor es que “nos cargan a los ayuntamientos con ese esfuerzo, después de todo lo que hemos pasado con las inundaciones”. El regidor coincidió con el resto de los alcaldes de la Región en unificar criterios de uso de playas e incluso de la información de la cartelería. Cervera pidió al presidente regional una mayor dotación del Plan Copla, para contratar a más socorristas, que garanticen la seguridad en la costa e informen sobre las distancias de seguridad, aunque la respuesta fue negativa.

Sin recursos

Ante la escasez de recursos, Cervera afirmó que “vamos a tener que asumir todos los gastos, desde un mayor coste de limpieza en las playas y paseos, hasta la contratación de más personal, pero seguramente no todo lo necesario. Una vez más, el problema lo tenemos que afrontar y asumir los ayuntamientos”, criticó. Para la alcaldesa de San Pedro del Pinatar, Visitación Martínez, “garantizar la distancia de seguridad entre personas en las playas necesitaría unos recursos infinitos”. La mandataria reconoce que “ya sabía que era difícil contar con más medios económicos, pero los alcaldes tenemos que abrir las playas y renunciar a otros gastos por dar ese buen servicio”. En lo que respecta a la reorganización de las playas, considera que “nos va a costar más dinero que en años anteriores”, ya que entre otras medidas prevé instalar megafonía fija para hacer recomendaciones a los bañistas. Igualmente cree que con los 42 socorristas que contrata cada año podrán mantener el orden en las playas con ayuda de la unidad de Policía que recorre el paseo marítimo en bici. Por su parte, los socorristas –dos por puesto y uno por silla de observación– deberán desdoblarse este verano para garantizar, en los 400 metros de costa que abarca el área de vigilancia de cada puesto, el salvamento de los bañistas, las incidencias propias de la playa y, ahora la información sobre las restricciones del espacio por la epidemia.