El brote de Covid-19 detectado en el Hospital Virgen de Alcázar "echa por tierra los datos esperanzadores" que llevaban a levantar las restricciones de la fase 1 flexibilizada en la que se encuentra el casco urbano de Lorca desde hace 21 días. Así lo afirmo el alcalde de Lorca, Diego José Mateos. Para Mateos, la situación en el hospital es "especialmente preocupante por las características de los pacientes, personas mayores con diversas patologías". El brote afecta a 38 pacientes y a 15 sanitarios, para un total de 53 infectados. Lorca agrupa 84 de los 433 casos de la Región de Murcia, hasta ahora es uno de los más grandes de país. La incidencia de 822 infectados por cada cien mil habitantes ha regresado a Lorca a la fase 1 desde hace 21 días. El brote del hospital Virgen de Alcázar "complica la situación sanitaria y social", afirma el alcalde, porque la última semana había permitido contener la curva y llevar el número de contagios diarios a una media de 45 pacientes, lo que abría paso a la salida del confinamiento del casco urbano. Salida descartada en este momento. El ayuntamiento está dispuesto a trabajar en conjunto con la Consejería de Salud y la dirección del hospital para lograr una rápida recuperación de los afectados. Los reportes indican que los pacientes contagiados se mantienen estables desde ayer que se informó sobre el brote. Todos permanecen asintomáticos y aislados en el hospital.

El Hospital Virgen de Alcázar ha atendido 19 ingresos sociales durante la segunda oleada de la pandemia, pero no era considerado una situación alarmante en ese momento.

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