El rostro del director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón es el ícono del coronavirus en España definitivamente.
Su imagen está presente en camisetas, tazas, chapas, muñecos de punto, vídeos que se hacen virales en cuestión de minutos, llegando a  los tatuajes.
Ahora, un joven de 25 años, no encontró algo “más original” para plasmar en su cuerpo, la pandemia del Covid-19, que el rostro de Fernando Simón.
Se trata de Raúl, un joven valenciano, quien comentó que la idea surgió conversando con el artista Nacho Frías, quien le reprodujo en su muslo izquierdo, la cara del funcionario con la frase “fucking master (jodido maestro).
"Hablábamos de la pandemia y dijimos que sería interesante tatuármelo y Nacho me hizo un diseño que me gustó", relató  el joven. El joven valenciano, se hizo su primer tatuaje a los 14 años, en su brazo tiene imágenes de Stallone en Rocky y Weaver en Alien, entre otros, además de otros tattoos en las piernas.

El tatuaje

La imagen que ahora marca la piel de Raúl, es una cara de unos 20 centímetros, un tamaño y diseño que suele costar unos 800 euros Cabe resaltar que los trabajos más recientes del artista son la cara del exfutbolista del Valencia Pablo Aimar y del actual mediocampista del club valencianista Geoffrey Kondogbia. El artista, que incluso viajó a Estados Unidos para hacer un tatuaje a un jugador de la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL), se muestra ilusionado con este tatuaje, sin duda, "lo más original y raro" que hecho en su carrera.   Frías explica que lo que más le gusta es "hacer retratos" con la técnica de realismo en grises, asimismo hizo la cara del actor Will Smith y tatuó un tigre en todo el brazo al futbolista del Levante Alex Blesa. Después de indagar mucho, el artista y su cliente aseguran que este tatuaje es el primero de España con la cara de Fernando Simón. Por lo que al joven valenciano le gustaría que el científico supiera de lo que Raúl considera una "hazaña" y contribuye a que la imagen del funcionario se mantenga como ícono de la pandemia.