El iceberg gigante A-68A se rompió en diversos fragmentos y se derrite a una tasa media de unos 2,5 centímetros diarios, haciendo que su forma sea siempre cambiante y poco predecible, según los datos de seguimiento por satélite. La futura trayectoria de A-68A depende de la profundidad de su quilla en relación con el océano circundante, pero debido a su forma cambiante no se ha podido determinar con exactitud. Desde que se liberó, la tasa media de fusión ha sido de 2,5 centímetros por día y ahora vierte aproximadamente 767 metros cúbicos de agua dulce por segundo en el océano circundante, el equivalente a 12 veces el caudal del río Támesis.

Científicos preocupados

Esta gran masa de hielo se separó en 2017 de la barrera de hielo de Larsen en la Antártida. Desde esa fecha, es monitoreada por satélites como Sentinel-1 del programa Copernicus y Cryosat -ambos de la Agencia Espacial Europea- y el Modis de la Nasa. El cambio climático ha hecho tan cambiante este témpano, que su trayectoria no es certera y podría llevarle a aguas de la isla de San Pedro, en el océano Atlántico Sur. Lo que preocupa a los científicos porque durante el último mes ha estado flotando “peligrosamente cerca” del archipiélago de las islas Georgia del Sur, con un frágil ecosistema formado por una rica flora y fauna, como pingüinos y focas. Este archipiélago está en un lugar muy remoto del Océano Atlántico Sur, rodeado por aguas de plataforma relativamente poco profundas que se extienden decenas de kilómetros más allá de su costa. Si este iceberg se acercara demasiado podría producirse una “liberación masiva” de agua dulce fría en el océano circundante, con importantes impactos ambientales. Además, la ESA indicó en un comunicado que dos fragmentos relativamente grandes pero considerablemente más delgados, se desprendieron el pasado 21 de diciembre, con quillas menos profundas, lo que “representan la mayor amenaza inmediata”. Científicos del Centro de Observación y Modelización Polar de la Universidad de Leeds del Reino Unido, han analizado al iceberg desde que se desprendió de la barrera de hielo, concluyendo que las imágenes muestran que se ha reducido a la mitad, desde un área inicial de 5.664 kilómetros cuadrados (casi el tamaño de Luxerburgo) a la actual de sólo 2.606.   Notas relacionadas: Una gigantesca bolsa de agua del tamaño de Murcia va sigilosa por Lanzarote Un tiburón muerto de más de tres metros de longitud flotó en el puerto de Alicante