Manuel Soler Miras fue presidente de la Comunidad de Regantes de Lorca desde el  año 2003 hasta el 2011. En sus dos periodos frente a esta organización, tuvo como principal objetivo conseguir agua para sacar adelante  los cultivos de la localidad, en un momento de déficit  hídrico, una realidad que continúa actualmente,  pero en  menor grado si lo comparamos a 10 años atrás.

Manuel Soler Miras se ha convertido en una referencia en la Región de Murcia, gracias a su esfuerzo y dedicación con el sector agrícola; su pasión y sus aportes a favor del campo lorquino, lo han convertido en un héroe anónimo de la Región.

La vida de Manuel Soler ha estado centrada en la defensa de la agricultura, bien como sindicalista agrario, cooperativista o presidente de la CR de Lorca.

En esta oportunidad el Diario Civitas ha querido reconocer la labor de esta notable figura que en su experiencia logró visibilizar el importante trabajo de la Comunidad de Regantes de Lorca.

Soler Miras se dedicó a conseguir mayores caudales del preciado líquido para los cultivos y así apoyar la seguridad alimentaria que siempre ha estado amenazada por los bajos volúmenes del preciado líquido en toda la Región murciana.

En este sentido, al presidir la CR de Lorca ideó contratar a la empresa Acuamet, Sociedad Estatal Española, 23 hectómetros  cúbicos de agua de la planta desalinizadora de Águilas, con los cuales  se amplió el perímetro regable el cual paso de 11 mil 500  hectáreas  a 23 mil hectáreas.

Explicó el ex presidente de la CR de Lorca, que para el momento los regadíos consolidados presentaban una situación crítica, pero al conseguir estos 23 hectómetros cúbicos se amplió la concesión de regadíos tradicional y se normalizó el regadío consolidado.

“No fue la solución más óptima, pero el servicio mejoró considerablemente; sin embargo el trabajo continuó y sigue enfocado en encontrar nuevos caudales para satisfacer la demanda de la localidad, aunque hasta la fecha no se ha conseguido mejorar la situación, más de lo que se consiguió en aquel momento, dijo.

La Comunidad de Regante de Lorca tiene agua, que históricamente proceden de los pantanos de Puentes y Pantanos de Incienso; y tiene además un nacimiento importante que da servicio al regadío tradicional del rio Archena, pero  el volumen de agua de esas zonas se hace insuficiente en tiempos de sequía.

Explicó Manuel Soler que también se dotan de agua mediante el trasvase Tajo-Segura y por otra parte a través de diversos pozos ubicados alrededor del rio Guadalentín  “que por cierto está  sobreexplotado”; “sin embargo sumando todas las fuentes de agua, incluyendo a la planta desalinizadora de Águilas, el volumen sigue siendo insuficiente para suplir la demanda en tiempos de sequía, aunque en tiempos de lluvias el suministro es normal”.

Esta explicación la ha dado Soler Miras para llegar a un punto álgido, pero muy necesario para lograr una gestión del agua justa y equitativa entre los productores del campo, y se trata de racionar el suministro del agua como única opción, ante la ausencia del vital líquido.

En esta perspectiva destacó que su gestión se caracterizó por el dialogo con los agricultores para que en tiempos de sequía cultivaran sus parcelas de acuerdo al número de pies cúbicos que se tenían a disposición.

Otro de los temas  que conversamos ampliamente con Manuel Soler Miras, estuvo apuntado a la modernización de las Comunidades de Regantes, comparándola en sus tiempos de presidente con el presente.

Sostuvo que como presidente de a CR de Lorca tuvo a cargo la puesta en marcha de importantes proyectos de modernización de regadíos entre ellos, pasar del regadío a mantas al riego de goteo.

El primero de ellos también conocido como riego por inundación, es un método de riego consistente en soltar el agua en cabeza de canteros o de surcos y dejarla escurrir sobre su superficie, para su consecuente infiltración.

El riego a goteo es la aplicación del agua por debajo de la superficie del suelo, por zanjas o por tuberías y emisores adaptados, con este método hay un ahorro del 30 por ciento de agua, además que es más cómodo para el agricultor, ya que el riego se programa automáticamente.

“Antes el agricultor tenía que levantarse a cualquier hora, cuando el riego por inundación llegaba a su plantación, ahora no, programa la acción y puedes estar en Madrid y tu parcela está en Lorca y fácilmente, incluso con el móvil, puedes programar el riego”, detalló.

En su opinión las nuevas tecnologías han mejorado las condiciones de vida de los agricultores, por lo que el riego de antes era un sacrificio necesario, pero ahora no lo es, gracias a los esfuerzos de la Comunidad de Regantes.

Con mucho orgullo, Manuel Soler Miras, expresó que toda su vida ha sido agricultor y defensor de este sector, por lo que conoce a fondo todas las vicisitudes que han tenido que enfrentar para hacer posible el regadío de las plantaciones.

Recordó que su familia, desde sus abuelos y  sus padres, se levantaron en el campo esforzándose para sembrar y regar sus sembradíos de cereales, y poco a poco vio como los métodos a utilizar iban evolucionando a favor de un trabajo más llevadero.

“He vivido etapas con métodos muy rudimentarios, lo que implicaba un trabajo muy sacrificado de día y de noche, con frío o no; viví una etapa intermedia donde nos sentimos más cómodo y ahora el presente cuando los procesos están automatizados”.

Soler Mira manifestó que en los dos periodos como presidente de la Comunidad de Regantes de Lorca se ejecutaron los proyectos de modernización de  las Pedanías de Cazalla, Pulgara y Marchena.

Destacó que en su gestión se logró legalizar una situación en la zona, relacionado con el regadío consolidado que no pertenecía al perímetro regable de la Comunidad de Regante de Lorca y que gracias al agua que se compró a la desalinizadora de Águilas, se pudo normalizar el perímetro.

“Eran unas circunstancias graves para los regantes, porque estaban en una especie de limbo legal con sus plantaciones, lo cual se normalizó con la puesta en funcionamiento de la desalinizadora y sus pocas concesiones de otras fuentes que tenían.

Reflexionó sobre la criminalización excesiva del agricultor, y que los poderes públicos deben estar conscientes que los agricultores no son buitres o agricultores que atentan contra el medio ambiente o quieren destruirlo todo.

“Hay millones de familias españolas dedicadas al campo, que hacen un trabajo digno y sacrificado, aunque la labor se ha suavizado con las nuevas tecnologías, pero hay que pensar que los alimentos que producen son importantes para la población. Atentar desde algunos poderes públicos contra los agricultores me parece que no es razonable”, destacó.

Finalizó diciendo que es cierto que los gobiernos están para regular, poner orden, pero no se puede señalar a todos por igual, tal como se ha venido haciendo, por ello desde su posición, defiende al sector y exalta a las millones de personas que viven honradamente de la agricultura, que no atentan contra el medio ambiente como quieren señalar factores externos, y que el agricultor es necesario porque sin él no hay producción de alimentos.

Desalinizadora de Águilas