La vieja cárcel se convertirá en un espacio cultural abierto a los peatones, totalmente abierta y sin barreras. La primera fase de la remodelación arrancó hoy lunes y se prolongarán hasta mayo de 2021. El alcalde, José Ballesta, estuvo presente en el inicio de las obras al igual que los concejales de Movilidad y Juventus, Rebeca Pérez, y de Cultura, Jesús Pacheco. También participaron en el acto los arquitectos del proyecto y los colectivos vecinales y sociales que se han participado durante el proceso desde su inicio en 2015. El alcalde destacó que las obras concluirán con dos años de retrasos en relación al cronograma inicial. La recuperación del espacio, cerrado hace 40 años, se recuperará en base a tres ejes: la apertura y participación, la excelencia y la seguridad jurídica.

La intervención de la cárcel vieja involucra al edificio y su entorno

El proyecto prevé mantener la fachada principal de la antigua cárcel, las torres de vigilancia con todas sus características, los elementos de carpintería y los depósitos de agua. Los patios carcelarios serán plazas ajardinadas de uso público y se abrirá paso al uso peatonal de su entorno en la actual vía de servicio de la avenida Primo de Rivera, donde se ubica la fachada principal y uno de los carriles actuales de tráfico. También incluyen las zonas de aparcamiento de la calle Torre de la Marquesa. Los ciudadanos pasarán a disponer más de 2.800 metros cuadrados en áreas peatonales, en lugar de los 370 mts actuales. Rebeca Pérez explicó que se aprovechará la piedra de retirada de los muros para dar continuidad a todo el espacio.  Algunas celdas se conservarán como espacios para la memoria. Otras áreas se convertirán en auditorios, espacios de reunión vecinal y salas de exhibición, afirmó Jesús pacheco. La remodelación de la Cárcel vieja de Murcia es una obra financiada por la Unión Europea. La inversión se estima en 1,9 millones de Euros y será ejecutada por la unión temporal de empresas Orthem Servicios y Actuaciones Ambientales.