Con motivo de la celebración del Día Mundial de la Nutrición el 28 de mayo la Federación Española de Sociedades de Nutrición, Alimentación y Dietética (FESNAD) ha creado un decálogo en base a la tan renombrada Dieta Mediterránea. Siguiendo su lema, "ahora más que nunca" adoptemos este dieta para no sólo mantener el peso según nuestro índice de grasa corporal, también para fortalecer el sistema inmunológico y hacer frente a la pandemia de coronavirus.

Dieta Mediterránea en 10 consejos

1.- Aceite de oliva “extra virgen”. Úsalo para cocinar o en crudo. Éste es un alimento rico en vitamina E, beta-carotenos, ácidos grasos monoinsaturados, y componentes bioactivos, que le convierten en un cardioprotector.

2.- Frutos y verduras. Comer por lo menos cinco raciones al día de frutas, verduras, legumbres, frutos secos, especias y hierbas aromáticas. Son la principal fuente de vitaminas, minerales y fibra de nuestra dieta. Contribuyen a prevenir el cáncer y las enfermedades cardiovasculares. 3.- Pan y cereales integrales. Indispensables por su composición rica en carbohidratos que aportan la energía necesaria para la realización de nuestras actividades diarias. 4.- Alimentos poco procesados, frescos y de temporada, son los más adecuados y garantía de una mayor sostenibilidad. Son un gran aporte de nutrientes y componentes bioactivos, como por su aroma y sabor. 5.- Lácteos. Principalmente la leche, yogures y quesos son excelentes fuentes de proteínas de alto valor biológico, minerales (calcio, fósforo, etc.) y vitaminas (vitamina D). Contienen microorganismos vivos capaces de mejorar el equilibrio de la microbiota intestinal. 6.- Carnes magras como el pavo o pollo y rojas en menor medida. Se recomienda el consumo en cantidades pequeñas y formando parte de platos a base de verduras y cereales, como pastas, arroces. 7.-Pescados, mariscos y huevos. Son una buena fuente de proteínas de elevada calidad, vitamina D, yodo y omega-3. Se recomienda el consumo de pescado azul como mínimo una o dos veces a la semana, y de los huevos tres o cuatro a la semana. 8.-El postre habitual: la fruta fresca. Estos son alimentos muy nutritivos y bajos en energía, que aportan color, sabor y son también una excelente alternativa de elección a media mañana o como merienda. 9.- El agua es la bebida por excelencia en el Mediterráneo. Fundamental en nuestra dieta para una adecuada hidratación y debe ser la bebida de elección. Consume alimentos con alto contenido en agua (frutas, verduras, sopas frías), así como el vino, de forma opcional, equilibrado y exclusivamente los adultos. 10.- Estilo de vida mediterráneo. Una mayor adherencia a la Dieta Mediterránea contribuye a un mejor control del peso corporal. Además, la socialización en las comidas, propia de esta dieta, ayuda también a una mayor convivialidad y equilibrio emocional. Un estilo de vida saludable nos espera, más aún en estos momentos cuando nuestro sistema inmunológico no debe verse afectado ante patógenos extraños. Notas relacionadas: Los manjares del mar, el color de la huerta y el arroz, esencias de la gastronomía alicantina Triptófano, inclúyelo en tu dieta para suprimir el estrés y ser feliz